Así se tenga la idea de que la Luna Nueva constituye un acontecimiento imperceptible, no se puede pasar por alto que el ser humano ha desarrollado, a lo largo de su historia, una profunda sensibilidad hacia los ritmos del cielo. En otras palabras, podemos engañar a la mente, pero no es tan fácil romper el vínculo que el cuerpo ha atesorado en el curso de su largo proceso histórico con el cielo.
El ayuno como una alternativa para esta Luna Nueva
El ayuno no solamente constituye una alternativa para permitir que el organismo se desembarace de impurezas, sino que también ha sido comprendido, en muchas tradiciones, como una puerta hacia la elevación, la conciencia y el entendimiento. Es una práctica que, cuando se realiza con sentido, permite recogerse, aquietar el cuerpo y disponerse de manera más consciente al trabajo interior.
Hay que recordar, como bien decía Gurdjieff, que no es posible evolucionar inconscientemente, y que la única manera de hacerlo es como consecuencia de un trabajo personal, de un esfuerzo realizado a voluntad y de forma continuada.
La fecha
La Luna nueva se produce el día 18 de enero de 2026 a las 14:52.
Este suceso ha sido calculado para Colombia, Perú, Ecuador, Panamá y demás países, cuyos meridiano de referencia es de 75W.
Particularidades de la Luna
La Luna Nueva del 18 de enero emerge con el Sol bajo el frío signo de Capricornio como un referente estelar que invita a la introspección y a la reflexión. Más aún cuando en este ciclo se aprecia que los animales se dejan llevar por las presiones del escenario atmosférico y muchos de ellos hibernan o se resguardan en sus madrigueras.
En el caso del ser humano, esto se traduce en que, simbólicamente, se encuentra en condiciones de penetrar en los laberintos del alma, en aras de recorrer los caminos de la conciencia de manera silenciosa pero efectiva, y de hallar otro tipo de claridades y nuevos referentes en los que ampararse para avanzar vigorosamente hacia nuevos destinos.
El calendario lunar
En el calendario lunar que se publica anualmente desde aproximadamente 1993, a cada cambio de Luna se le otorga una interpretación particular, acompañada de una frase que busca resumir las implicaciones de cada fase.
Para esta Luna Nueva, la palabra que la sintetiza es “manifestación”, como una forma de hacer más asimilables los alcances de sus influencias. Esto deja entrever que se trata de un periodo en el que aquello que se le pide al universo está en condiciones de convertirse en realidad.
Es tiempo de manifestar los sueños, de focalizar todos los esfuerzos y todas las energías en aquello que se quiere y se espera, como si todo pudiera encontrar un cauce fiable para su materialización. En este momento, la ideación, la reconexión energética y el orden interior abren las puertas para que los sueños, ilusiones y esperanzas comiencen a convertirse en hechos.
Datos técnicos
Para abordar la situación de la Luna en un momento dado, como ocurre en este caso con la Luna Nueva del 18 de enero, es necesario tener en cuenta la existencia de un antiguo ciclo al que la Luna se halla supeditada, conocido como el ciclo de Saros. Aunque suele afirmarse que fueron los caldeos quienes más lo utilizaron, no se puede pasar por alto que mucho antes de ellos este ciclo ya era conocido.
Este ciclo alude al rango de tiempo que engloba 223 lunas, o en otras palabras, 223 ciclos lunares, y constituye el periodo en que la Luna y el Sol vuelven a encontrarse aproximadamente en la misma posición eclíptica, lo que da lugar a que los eclipses se repitan. Este ciclo equivale a 6.585,32 días terrestres, es decir, poco más de 18 años, aunque en términos generales suele interpretarse como un ciclo de 19 años.
Dicho de forma más comprensible, esto quiere decir que hace aproximadamente 19 años se produjo el mismo cambio de Luna y una Luna Nueva de características similares. No se trata de que los hechos se repitan de manera literal, sino de que se reactiva un patrón temporal comparable, en el que ciertas experiencias, temas o procesos pueden volver a ponerse en movimiento para las mismas personas.
Los cuatro momentos de la Luna
Hacer de la Luna la principal aliada y levantar la mirada hacia la bóveda celeste exige recordar el valor de los cuatro instantes más significativos de su dinámica; la Luna Nueva, el Cuarto Creciente, la Luna Llena y el Cuarto Menguante, como los acontecimientos más importantes de cada mes, especialmente cuando se hacen presentes eclipses totales, anulares o parciales.
A continuación se expondrán las implicaciones de los diversos cambios de Luna, así como las posibilidades que brindan y, sobre todo, a quiénes afectará de manera más puntual este cambio lunar.
El cese de un ciclo y la apertura de otro
Como el próximo 18 de enero la Luna dada la rapidez de giro alcanzará nuevamente al Sol y se colocan en la misma longitud eclíptica bajo el signo de Capricornio lo que indiscutiblemente hace recordar la presencia de energías invisibles tendientes a reiterar la importancia del trabajo interior del crecimiento personal como el único camino que brinda la posibilidad para poder encontrar motivaciones verdaderas al paso por este mundo.
Si usted nació en…
Si usted es de las personas que nacieron en días aledaños al 18 de abril, 18 de julio o 20 de octubre, quiere decir que vivirá situaciones intensas de transición y transformación profunda en relación con su vida y con el propósito que lo trajo a este mundo. Su historia se encuentra en proceso de reformulación y está en condiciones de reinventar sus caminos y de alimentar motivaciones totalmente distintas a las que abrigó en el pasado.
Debe ser sensible a los nuevos horizontes que la vida le sugiere. Puede considerar este acontecimiento estelar como el cierre de una dinámica vital personal y la apertura hacia otro horizonte, en el que nacen nuevas motivaciones y esperanzas sobre los caminos por recorrer. Todo aquello que esté dispuesto a reformular encuentra ahora un terreno fértil, y lo que ya no corresponde a su evolución tenderá a disolverse para dar paso a la reinvención.
Si usted nació cerca del 18 de mayo o del 20 de septiembre, está en condiciones de encontrar un cauce fiable y amable que le permita tomar las riendas de aquello que considera importante y resolver aspectos sustanciales de su vida. El universo concurre de una manera propicia; todo fluye a su favor y puede asumir con mayor facilidad lo que es primordial.
Es un ciclo para tomar decisiones, asumir con vigor lo que llega y alimentar certezas sobre caminos y destinos nuevos, llamados a ser pródigos y expansivos.
Si usted, por el contrario, nació cerca del 18 de enero, quiere decir que se encuentra dentro del orbe de la Luna Nueva, como si la vida le recordara la posibilidad de recomenzar desde cero y de alimentar motivaciones inusuales sobre la existencia y su propósito estratégico.
Se trata de una reinvención, de la oportunidad de respirar un nuevo aroma que puede ser decisivo para su vida presente y futura. Es contar con potestades y libertades renovadas. Es entrar en un campo de influencia que le recuerda que debe tomar las riendas, asumir retos, enfrentar lo que llegue y no dudar de aquello que está llamado a emprender.
Conclusiones
Como se trata de un cambio de Luna estructural, este acontecimiento recuerda la posibilidad de recomenzar desde cero y de tomar las riendas de lo primordial. Es el primer paso en firme para avanzar vigorosamente en este nuevo año.
A continuación se resumen los rangos de acción que posee:
- En lo personal, se trata de una quincena excelente para soltar las amarras de aquello que ya no tiene sentido y reiterar lo que realmente tiene trascendencia y puede dejar huellas indelebles hacia el futuro.
- Es un tiempo clave para concretar lo importante, visionar lo que vale y reafirmar aquello que posee un valor esencial.
- Se abren de par en par las puertas hacia la autogestión y hacia el libre albedrío, que nos facultan para asumir voluntariamente lo que creemos que vale la pena.
- Es un momento propicio para realizar correctivos, perfeccionar procedimientos y reiterar el valor de una vida controlada, austera y consciente, como coronación de los esfuerzos realizados.
- En lo atmosférico, el clima se polariza de tal manera que tiende a orientarse hacia extremos de calor o de frío, con las respectivas consecuencias que ello implica.