Llegó la hora en que la Luna se resguarda en sus propios laberintos, porque retorna al Sol como el sinónimo de un periodo estelar que los organismos vivientes interpretan como un ciclo de reinicio; el momento en que todo empieza de nuevo, en que la vida se reinventa y en que todo parece estar de nuestro lado para retomar el aliento, respirar distinto y alimentar motivaciones inesperadas sobre la existencia.
El reencuentro de la Luna y el Sol en el signo de Acuario refleja también la presencia de un máximo pico climatológico. En el hemisferio norte, se manifiesta a través del descenso significativo de la temperatura; y en el hemisferio sur, mediante la llegada de un verano cruento e intenso.
Estos extremos se convierten en referentes energéticos. Nos hablan de una fuerza que lleva hacia los polos, hacia lo diametral, y que por eso mismo nos exige caminar por el sendero de la neutralidad; sostener una mirada objetiva, serena y consciente ante lo que suceda.
La fecha
Luna nueva se produce 17 de febrero a las 07:01 a.m. Esta lunación está calculada para Colombia, Perú, Ecuador, Panamá y otros países que comparten el huso horario asociado al meridiano 75° W.
LUNAS DE LUNAS
El nombre que se ha utilizado históricamente para esta Luna, a partir de las sugerencias propias del hemisferio norte, remite a una lunación eminentemente invernal y cristalina.
Se refiere a la etapa del año en donde los rigores del clima alcanzan su máximo pico y en donde, luego de la copiosa nieve, empieza a cristalizarse el hielo.
Por estas circunstancias, no es un periodo propicio para la siembra. Se deduce entonces que no es favorable para emprender grandes actividades exteriores. Por el contrario, es un tiempo ideal para las tareas propias de la mente y del pensamiento.
Se ven favorecidos los procesos de capacitación, el estudio y todo aquello que atañe al enriquecimiento personal, pero sobre todo intelectual.
Es una Luna excelente para las reflexiones sanas y constructivas, y especialmente para tratar de darle a la vida un sentido más profundo.
LA SITUACIÓN ANÍMICA
Hay que tener cuidado de no permitir que el desaliento o la tristeza se instalen con facilidad, pues pueden presentarse altibajos emocionales que conduzcan hacia estados de pesimismo, negatividad o melancolía.
Esta lunación recuerda la importancia de la libertad, y la significación de que cada cual asuma sus propias cargas, deberes y responsabilidades.
UNA LUNA DE AIRE
Como esta Luna Nueva se produce bajo el signo de Acuario, signo del elemento aire, se convierte en un periodo especialmente propicio para las cosas de la mente.
Favorece el entendimiento, la claridad intelectual y la capacidad de comprender aquello que en otras épocas resulta difícil.
Es un tiempo magnífico para iniciar procesos de formación o capacitación, y para precisar qué es lo que se espera conocer y en qué se desea profundizar.
Habrá que tener cuidado con la dispersión de las energías. Es imprescindible atender las nuevas ideas, pues las iniciativas que surjan pueden convertirse en la fuente inspiradora de todo lo que habrá que hacer.
CUANDO URANO ES EL REY
Como en este novilunio la Luna y el Sol se encuentran en el signo de Acuario a 28°, quiere decir que se vuelven dependientes del planeta Urano, su regente moderno. Y al realizar una cuadratura cerrada con ambas luminarias, Urano se convierte en el gran referente de esta temporada; el protagonista principal de este acontecimiento celeste.
Cabe señalar que Urano simboliza el cielo y todo aquello que no tiene fronteras. Su influencia anuncia una quincena en la que resultan inevitables los acontecimientos con implicaciones globales.
Entre ellos, pueden manifestarse procesos colectivos de gran escala; la creación de empresas poderosas, pero también el cese abrupto de actividades de algunas de ellas. Del mismo modo, es un tránsito asociado a giros inesperados en las relaciones internacionales, en los países y también en la vida de las personas.
No sería extraño, además, que se hicieran visibles cambios climáticos repentinos o sucesos atmosféricos imprevistos, como reflejo de una energía que irrumpe y altera el curso normal de los acontecimientos.
CUANDO SE ALIGERAN LAS CARGAS
Este cambio de Luna es excelente para airear los espacios, ventilar las relaciones, tornar más flexibles los vínculos con terceros y encontrar el argumento ideal para hacer más llevaderas las interacciones.
Es un periodo en el que están dadas las condiciones para comprender que el otro también puede tener la razón.
EN LO PERSONAL
Existe un magnífico escenario para hallar inspiración intelectual y encontrar soluciones o claridades capaces de destrabar la propia vida y también la de terceros.
Es un tiempo maravilloso para mirar lejos, rebasar fronteras y entender que se hace parte del universo.
QUIENES NACIERON EN…
- Si usted nació en los días aledaños al 18 de junio o al 20 de octubre, entra en un ciclo significativo, en el que las condiciones pueden estar especialmente dadas para dar un giro constructivo a su vida, encontrar mayor plenitud y abrirse a un horizonte más próspero.
Será un periodo en el que percibirá con claridad que la vida le ofrece oportunidades, y que el universo parece acompañar sus pasos.
- Si, por el contrario, usted nació cerca de los días 18 de mayo o 20 de noviembre, atraviesa una quincena más exigente, marcada por tensiones internas o conflictos externos que pueden alterar su estabilidad.
De allí la importancia de actuar con consciencia, mantener la calma y no dejarse arrastrar por lo inmediato. Con un estado de alerta sereno podrá sobrellevar lo que se presente y manejarlo con altura.
- Si usted nació en fechas cercanas al 17 de febrero o al 22 de agosto, esta lunación activa un punto especialmente sensible de su carta.
Es posible que se abran procesos ligados a ciclos de hace diecinueve años. Por eso, sería valioso revisar qué acontecimientos marcaron su vida en ese periodo, ya que podría encontrarse ante una oportunidad de reformular su historia y transformar profundamente su rumbo.
Este momento puede sentirse como un “hasta aquí” y un “desde aquí”: una puerta simbólica hacia una nueva etapa personal. Solo necesita sensibilidad y disposición para escuchar el horizonte que el universo le sugiere.
EL CALENDARIO LUNAR
En el calendario que editamos cada año, nos valemos de una palabra o de una frase con el fin de evidenciar las circunstancias puntuales de cada fase lunar. Esto permite a los lectores una mayor claridad sobre los alcances de cada acontecimiento celeste relacionado con el astro de la noche.
Para el cambio de fase del día 17 de febrero, la frase elegida es “recapitulación”.
De ello se infiere la posible manifestación de acontecimientos intempestivos con implicaciones globales: conflictos ya existentes, tensiones entre países, virajes no previstos y situaciones que, de un momento a otro, orientan la historia en una dirección muy distinta a la del pasado.