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Casa I |
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Aries es el signo de la combatividad, cuya palabra clave es "yo soy", y tiene analogía con la Casa I donde observamos nuestra personalidad, comportamiento, morfología, contextura, la manera de ser y además los posibles cambios en el aspecto físico. Determina la vida en todo momento, las búsquedas, aspiraciones, anhelos y, sobre todo, las reacciones, los impulsos y las diversas situaciones que como un común denominador han de rodearle.
De allí que se le llame la casa de la vida, de la infancia. En ella encontramos los complejos y las limitaciones. Situaciones que pueden alterar, ya sea para bien o para mal, la existencia del nativo y lo relacionado con su comportamiento.
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Casa V |
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Leo es el signo de la didáctica, de nuestra potencia vital, al igual que la casa V. La semilla que da los hijos proviene del fuego de Leo. La casa V, simboliza la procreación, los embarazos, los amoríos, los hijos, la enseñanza, las cualidades del nativo como pedagogo y las inclinaciones artísticas con las que nace.
Es, a su vez, la casa del placer, de los juegos de azar y de las diversiones; la actitud emocional y la forma de amar, Es la potencia vital.
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Casa VI |
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Virgo es signo de tierra que tiene que ver con la acumulación, con el trabajo, el esfuerzo, las labores concretas y el servicio. La casa VI, rige el trabajo y las actividades que se desplegarán en la vida, pero, ante todo, informa sobre el tipo de labor que tendrá, ya sea física, intelectual, dependiente o independiente.
Se refiere también a los animales domésticos, al impersonal, a los colaboradores que se tienen o a quienes prestan sus servicios. Determina la salud y da luz sobre las predisposiciones patológicas de mayor importancia. Señala las razones cósmicas de nuestras dolencias.
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Casa VII |
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Libra es el signo de los asuntos legales, la justicia y todo lo que con ella se relaciona, así como de nuestras asociaciones, y la casa VII rige el matrimonio como una unión amorosa regido por Venus y la casa VII es el cónyuge, el matrimonio o la unión comercial, regida por Saturno, como astro que se exalta en este signo y, por ende, en la casa. Precisamente por Saturno también tiene implicaciones dolorosas. Enemigos declarados. Se observa con claridad el tipo de consorte que se tendrá, ya que si en su casa VII está la Luna en Aries,
su punto complementario se presentara poderosamente con quien tenga el ascendente en Cáncer o en Aries, y la Luna Y Marte como planetas importantes en su comportamiento. Indica la actitud hacia el matrimonio, el número de ellos y la facilidad o dificultad para casarse.
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Casa VIII |
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Escorpión es el signo de la muerte, de la regeneración, de la autodestrucción, e los cambios, de las transformaciones y de las cosas ocultas, esotéricas y policíacas, y la casa VIII es la casa de los cambios de condición o situación, de los problemas, de las enfermedades crónicas, de la muerte y de lo que la posibilita, pero también representa la regeneración. Cuando esta casa es muy poderosa, plantea labores que están en contra de la muerte o a favor de ella, como las que realizan los detectives, policías, sepultureros, médicos.
Es, así mismo, la casa de la iniciación en el estudio de las ciencias sagradas y las actividades esotéricas. Se corresponde con la conciencia.
Es también la casa de las verdaderas dificultades y problemas, la vida sexual con sus carencias, excesos o alteraciones. Habla de herencias, legados y testamentos. Señala aquello misterioso u oculto, al igual que los secretos. En su fase superior representa los retos y la autoexigencia.
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Casa X |
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Capricornio es signo de tierra que indica una búsqueda de solidez material. Rige las acciones concretas, que en este caso se relacionan con el trabajo o con los esfuerzos profesionales de la casa X. Además, Capricornio es el regente de la casa y por ello es la que gobierna el destino y las posibilidades que tiene el hombre de llegar a ser amo de sí mismo; para ello, este signo señala el canal apropiado que en este caso es la disciplina, el control, la perseverancia y la firmeza en ese ideal de perfección. La amalgama de estos dos aspectos crea ambición y necesidad de llegar a las cumbres. Es la casa de los reconocimientos, de la proyección social y pública.
Se observan los ascensos profesionales, sociales, la popularidad, el prestigio, la fuerza que el individuo tiene con el público, las masas. Rige la profesión, los honores, la fama. Nos ayuda a saber si el nativo tiene facilidad para dirigir su propio destino o si, por el contrario, se convierte en esclavo de él. Su analogía general es con el padre.
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Casa XII |
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Piscis simboliza los aislamientos, las persecuciones, los retiros, las investigaciones, la intuición, la mística y las situaciones desconocidas o inexplicables, y la casa XII es la casa de los encierros, dificultades, prisiones y de las actividades que desarrollan en un ambiente de aislamiento (carceleros, religiosos, presos, científicos, monjes y espías). Vida clandestina.
Representa las enfermedades que nos conducen al hospital o al aislamiento. Rige los secuestros o aquello que impide o coarta la libertad. Muestra los peligros ocultos, deudas espirituales o karmas, dolor, sufrimiento, frustración, debilidades y fuerzas ocultas o desconocidas.
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