La fascinación que la Luna ha ejercido sobre los seres humanos, en todos los momentos de su histórica y larga trayectoria, ha dado pie al surgimiento de múltiples pareceres sobre la calidad de sus efluvios y el valor de su fuerza de atracción, razón por la cual, carece de sentido asegurar que la valoración de los ritmos mensuales lunares hace parte de una sola cultura.
Varias civilizaciones como la babilonia, egipcia, caldea y griega, tejieron un sinnúmero de creencias con respecto al accionar de la Luna y en esta conjugación de vivencias en relación con el astro de la noche, establecieron algunos términos que se mantienen en la actualidad, como por ejemplo: Fase, Cuartos de Luna, Lunación, Novilunio, Plenilunio, entre otros.
En la actualidad, se puede decir que se trabaja por engranar los adelantos propios de la ciencia con respecto a las teorías que se establecieron en el pasado, sin embargo, es importante resaltar que las primeras observaciones entre el paralelismo del acontecimiento celeste lunar y el terrestre, incidió para que surgiera el primer tipo de Astrología denominado Astrología Meteorológica, posteriormente vino la Astrología Agrícola, luego la Astrología Médica, y así, sucesivamente.