
Constituye el inicio de la casa I y contiene el signo que aparece por el horizonte en el momento natal.
Se origina por el movimiento de rotación de la Tierra. Determina la manera como nos proyectamos; es decir, nuestra personalidad exterior.
Existen dos caminos para abordar este tema como son el mecánico o técnico (el que valora la traslación y la rotación de la tierra como claves para conocer el signo ascendente), y el interpretativo: (que brinda la posibilidad para precisar rasgos muy particulares al igual que situaciones específicas con las que será consecuente).
El primero, se refiere al signo que aparece por el horizonte local en el momento natal, y el segundo, el que da luces sobre posibilidades para conocer con bastante propiedad a la persona.
No se puede considerar como el único elemento de juicio a la hora de pretender abordar la naturaleza de cada cual, ya que se requiere no solamente valorar los atributos de éste signo sino también tener muy en cuenta la casa que ocupa el Sol y además de eso tener presente lo que significa el signo natal.